Yo sólo quiero irme a Francia
Cuanto pesan las herencias emocionales, esas que nadie reclama, pero que adolecen a generaciones? Sobre las tablas veremos a cuatro mujeres de diferentes generaciones que buscan ese lugar que tanto anhelan e imaginan.
Inés asiste al velatorio de Pilar, quien decide dejarle su casa en herencia sin haberla conocido nunca y sin avisar a su neta. Juntas descubrirán un pasado que desconocían, abriendo viejas heridas familiares que se remontan a la infancia de Pilar durante los últimos meses de la Guerra Civil y a su juventud.

