Spotlight
La adrenalina ante lo desconocido, despierta los impulsos más primitivos de alerta en nostros.
Dirección: Leodán Rodríguez e Isabel Sánchez.
Intérpretes: Clara Ferrao, Ignacio García, Leodán Rodríguez e Isabel Sánchez.

La adrenalina ante lo desconocido, despierta los impulsos más primitivos de alerta en nostros.
Dirección: Leodán Rodríguez e Isabel Sánchez.
Intérpretes: Clara Ferrao, Ignacio García, Leodán Rodríguez e Isabel Sánchez.
Elenco: Laura Sarasola
Catro es la nueva propuesta de Caramuxo teatro para primera infancia. Es una pieza visual que juega con la vida, con las formas, los sonidos y las texturas... con el descobrir a través de la danza como lenguaje y canal de conocimiento.
Cuatro lados tiene un cuadrado, mi galleta preferida, las estrellas que veo desde mi habitación y cuatro son los rincones de mi lugar.
Catro es la experimentación a partir de un número que se repite en nuestra vida. Una experiencia para disfrutar en familia.
Creación, coreografía e interpretación: Kirenia Martínez Acosta
Sinopsis:
Cada momento son dos momentos.
Además, ¿en qué momento se convierte la madera en piedra, la turba en carbón, la caliza en mármol?
La historia y la memoria comparten datos, tiempo y espacio.
Todo estaba dentro en esa fracción histórica de segundo, el instante gradual.
Bailarines: David Loira y Esther Latorre
Emigrantas es una pieza de danza sobre la última diáspora gallega con perspectiva de género.
Dos intérpretes en escena viven una experiencia central en su generación: la emigración y el retorno de la última diáspora, distintas de las anteriores pero manteniendo el pasado en la memoria.
Tras uno minucioso trabajo de investigación sobre las dolencias mentales, indagando sobre su trato a lo largo de los años y la situación en la actualidad, nace la intención de dar visibilidad a las dolencias más marginales en la comunidad actual: las dolencias mentales. Con la intención de visivilizar una memoria histórica latente en unas personas que además de padecer su trauma concreto con la enfermedad, sufren otros muchos la causa del estigma, del rechazo de la sociedad.
El cuerpo y la tierra estrechan sus lazos en un espectáculo de danza y música que nos transporta a la dura belleza de las labores del campo. La mujer en el centro de esta conexión telúrica; día y noche, jornada tras jornada repetida en una sucesión inagotable de estaciones.
Dirección e interpretación: Thomas Noone
Un hombre sentado en una silla, reflexionando sobre conversaciones y encuentros pasados, filtrando, intentando diferenciar el relevante del insustancial, recordando y reviviendo. La sorprendente aparición de su alter ego le permitirá un diálogo tan intenso cómo absurdo. Verdades, sueños y mentira expresadas con danza y una marioneta rebelde.
Giselle es una obra maestra absoluta del teatro de la danza del Romanticismo. Fue estrenada en 1841 en la Ópera de París constituyéndose en pieza pura y fundamental de la danza clásica, tanto por el tratamiento de los ideales románticos como por el empleo de la más exquisita técnica teatral del siglo XIX de Mark Knopfler.
Ha sido en nuestro proceso creativo el acontecimiento que ha permitido hacer vibrar la frágil fisonomía de un encuentro sobre otras teatralidades del cuerpo.
Desde sí mismo y en su propia cualidad, querer y poder abrazarnos ha hecho posible un estado entre la necesidad y la dificultad en oponernos al desvanecimiento, a través del gesto expresivo y el movimiento que busca una totalidad armoniosa. Entre otras fuentes nos hemos basado en las imágenes del pintor estadounidense Edward Hooper.
La figura de la bailarina ha sido el paradigma de todo lo que puede hacer el cuerpo en pleno uso de sus facultades, incluso de lo que imaginamos que el cuerpo nunca podría hacer. Pensemos por un momento, cuál sería el modelo que podría ofrecer el cuerpo de una bailarina vieja. ¿Sería paradigmático un cuerpo vulnerable, estéril y nada sexi? ¿Sería ejemplar un cuerpo cuya capacidad de dominio es cada vez más limitada? Para acercarnos a estas preguntas decidimos imaginar una criatura ficticia y paradójica: La bailarina vieja.