Falade galego, rapazada... É unha pasada!
A nadie le escapan todos los problemas que están teniendo las diferentes lenguas para convivir en un mismo entorno (sea geográfico, social, laboral...). En algunos casos incluso es complicada la mera subsistencia de esas lenguas "minoritarias", arrinconadas por políticas opresoras y costumbres marginadoras. Y por desgracia, el gallego no se encuentra en una situación mucho mejor. Aunque va teniendo su hueco en determinados ámbitos, como puede ser el cultural o determinados medios de comunicación, precisa de un empujón que lo sitúe en el nivel que merece.

