D.E.P.
Una madre ya con demasiados años, una embolia, una gripe y muy pocas ganas de morir; un hijo próximo a los 50 con una mujer posesiva y medio calva, una empresa que se hunde y una jubilación que se aleja, que se aleja; otro hijo de 42 que la cuida, la baña, la peina y casi la mata (a la de la embolia); una “Testigo de Jeová” que los visita cada miércoles; muchas libretas y pocos ahorros; una casa que hay que vender " pero, xa!

