En una aldea en un lugar remoto, hay una pareja que dejó el teatro (después de una crisis creativa) para emprender, con toda la ilusión, su proyecto de vida: construir una casa ecológica, hecha con sus propias manos. Su gran creación. Y así pasan treinta años, toda una vida trabajando, lejos del mundo, en un tiempo sin final.
Entre el surrealismo y el absurdo, la pieza pretende ser una reflexión metafórica sobre el fracaso, la crisis climática y ecológica, la injusticia del sistema inmobiliario, el amor, el teatro y la estupidez humana en la sociedad contemporánea.