La cocina da calor, color, sabor, olor… En ella descubrimos las primeras texturas, los primeros sabores, porque es el primer laboratorio que conocemos, ese espacio en el que, desde niños, experimentamos con la comida, con los objetos, con los sentidos. En la cocina amanecemos juntos y en la cocina nos despedimos del día. La cocina como lugar donde nutrir nuestros cuerpos y fortalecer vínculos. Cuando intentamos dar de comer la un niño algo que no le apetece y jugamos la que una cuchara vuela cargada de comida, estamos iniciándole nos sus primeros juegos simbólicos.