Sen lingua
En la expectante sala de una coach emocional, el matrimonio de Amador y Amanda enfrenta un desequilibrio doloroso. Amador, el brillante financiero, emite un aura de urgencia, hundiendo su mujer en un mar de silencio. Amanda, una abogada laboralista eclipsada, lucha por encontrar voz ante el monopolio verbal de Amador. Cada palabra pronunciada por él achica la presencia de Amanda, haciéndola sentir invisible, como si su ser se hubiese disuelto en las sombras. Más y más, Amador crece en la sala, irguiéndose como un coloso que todo absorbe, devorando los intentos de Amanda por expresarse.

