Sin medidas
) Jugar como un niño atrapado en los miedos de un adulto. Mezclar la destreza de los malabares, la fuerza de las acrobacias y el desenfrenado inxenio con la participación del público. Celebrar un gol, saltar a la cuerda, recurrir una distancia sobre las manos, soñar viendo a las estrellas, imitar un baile ridículo, discurrir una broma o creer en la magia…

