La vida es cuento
Nací a orillas de un río que en lengua guaraní quiere decir de pájaros pintados, Uruguay. Las madreselvas aroman mi infancia y cobijan mis amores primeros. Las calles anchas de tierra esconden las primeras letras que esborranchei y bajo el areeiro de la plaza Bella Vista enterré un día mis miradas tartas y me fui por el mundo a contar mis mentiras más verdaderas. Haciendo cuentas, me deben de quedar por vivir 54 años, aunque preferiría que fueran 68 o 72. Así y todo, algunas cosas tengo hechas. Algunas que me llenan de orgullo, otras que se fuera más clariña de piel, me ruborizarían.

