La vida es rocanrol
Al terminar un concierto de su banda, los Mojinos, El Sevilla entra en su camerino apestando a Rock and Roll.
Mientras se quita sus harapos de leopardo y sus collares oxidados, no solo se desnuda por fuera, se desnuda también en cuerpo y alma y confiesa lo duro que es vivir siendo una rockero, no por el hecho de ser rockero, sino por el hecho de vivir: acostarse a las 7 de la mañana no es Rock and Roll, levantarse a las 7 de la mañana, sí.

