Oh Olimpiadas!
Que pasaría si nuestra vida fuera sincronizada como el Tour de Francia o como los saltos sincronizados? Y se nos comportáramos como ciertos deportistas en nuestra rutina diaria? Este espectáculo se basa en el cotidiano de la vida retransmitida como un deporte en directo para crear un mundo regido por el absurdo, donde el gesto deportivo y el mundo real son mezclados en una quimera de disparate continuo. Estas situaciones cobran venida gracias a la combinación de técnicas como la danza y los portes acrobáticos.

